La Mejor Preparación Para El Matrimonio – Cualidades, Habilidades y Preguntas Correctas

Preparación Para El Matrimonio

La preparación para el matrimonio; Se crea. Cualquier persona con suficiente motivación y voluntad de hacer el trabajo que se requiere para una relación exitosa es capaz de lograr esto.

Independientemente de sus antecedentes, historia personal, personalidad o predisposiciones.

Si lo sabes o no, la mayoría de la gente es más capaz de crear una gran relación. Lo que se requiere es desarrollar ciertos rasgos, habilidades y la motivación necesaria para lograrlo.

La mayoría de nosotros tenemos por lo menos la cantidad mínima para asumir esta intención y llevarla a los limites.

La preparación para el matrimonio se compone de tres partes principales: el desarrollo de cualidades esenciales, el cultivo de las habilidades necesarias, y hacer las preguntas correctas.

Este es el trabajo de toda una vida, pero la buena noticia es que no tienes que ser completamente experto en estos aspectos con el fin de entrar en el juego. Es sobre todo el trabajo de realizarlo.

Varios meses de estudio y práctica es el requisito mínimo, un año o dos es ideal. Resumimos estas prácticas para estar listos y lograr un matrimonio satisfactorio.

Las cualidades: Entonces, ¿qué es exactamente el trabajo que debe hacerse para un gran matrimonio? Parte del trabajo es cultivar las cualidades dentro de ti que son necesarias para respetuosamente, pacíficamente y amorosamente convivir como pareja.

Ejemplos de cualidades incluyen paciencia, persistencia, compromiso, fidelidad, responsabilidad, resiliencia, coraje, honestidad, perdón, generosidad y buena voluntad.

Estos son las cualidades que ayudarán a cada pareja a madurar y ser elegible para un gran matrimonio.

Las habilidades: Las habilidades requeridas implican una comunicación efectiva, incluyendo hablar con respeto, y una escucha no reactiva.

La comunicación ocurre de forma no verbal y verbal e incluye expresiones faciales, gestos, contacto físico y lenguaje corporal.

Otras habilidades son la participación activa y la cooperación, la negociación de tus propias necesidades, el establecimiento de límites, gestión de conflictos y honestidad emocional, incluyendo la expresión frecuente de agradecimiento y gratitud.

No es la presencia de las diferencias mismas que pueden erosionar una relación; Es el fracaso de trabajar con las diferencias y llegar a un acuerdo con ellos que pueden erosionar la integridad de un matrimonio.

Cuando los problemas no se abordan, los problemas que surgen de las cuestiones no abordadas provocan inevitablemente la tensión.

En casos extremos, cuando estas diferencias no resueltas son muchas con el tiempo, drena la buena voluntad y la confianza del matrimonio.

La pareja puede perder incluso el deseo de curar la ruptura en la relación. Es peligroso perder la motivación para hacer el trabajo sin lugar a dudas.

La preparación para el matrimonio es dominar el arte de hacer las preguntas correctas:

No es necesario ni siquiera posible resolver completamente estas diferencias antes de casarse. Es suficiente identificarlas, reconocerlas y ponerlas en la mesa para su discusión.

* Niños: ¿Hay un acuerdo sobre tener hijos? ¿Cuando? ¿Cuántos? ¿Quién se ocupará de ellos? ¿Por cuánto tiempo mamá o papá permanecerá en casa?

Si hay problemas con la fertilidad, ¿Es la adopción una opción? Si tenemos un cambio de opinión sobre cualquiera de estas preguntas, ¿cómo negociamos nuestros acuerdos previos?

* Las reglas: ¿Cuál es nuestra política con respecto a las visitas familiares en vacaciones? ¿Cómo nos ocupamos de los padres ancianos o dependientes?

* Trabajo: ¿Cómo determinamos qué trabajo dicta dónde vivimos? ¿Son aceptables todas las promociones y aumentos salariales, incluso si requieren más tiempo fuera de la familia?

* Dinero: ¿Cuáles son nuestras expectativas para la contribución financiera a la familia? ¿Cuál es el máximo que una persona puede gastar sin el consentimiento del otro? ¿Necesitamos un presupuesto?

* Las amistades: ¿Está bien que cada uno de nosotros tenga amigos del sexo opuesto? ¿Cuánto tiempo tenemos para pasar con nuestros amigos? ¿Cómo lidiar con ello si uno de nosotros se siente descuidada?

* Sexualidad: ¿Cómo lo manejamos si hay diferencias en las tasas de deseo sexual? ¿Cuán abiertos están cada uno a diferentes técnicas sexuales?

¿Existe la voluntad de buscar ayuda profesional si hay un problema sexual? ¿Si es así cuando? ¿Cómo lidiar con ello si una persona quiere obtener ayuda y la otra no?

* Separación y unión: ¿Cuál sería la cantidad ideal de tiempo que pasamos juntos y separados para cada uno de nosotros?

* Privacidad: ¿Cuál es nuestra política con respecto a la comunicación acerca de las preocupaciones personales y maritales con otras personas?

* Amor: ¿Cuáles son nuestras preferidas formas de expresar el amor?

La preparación para el matrimonio es también saber elegir a la persona adecuada, esta es una parte esencial del proceso, pero el factor que es aún más importante es evolucionar hacia la persona adecuada.

En lugar de buscar a la pareja de nuestros sueños sea hombre o mujer, debemos convertirnos en el esposo o esposa de nuestros propios sueños.

Si desarrollamos nuestras fortalezas, nos convertimos en un comunicador y negociador experto, estamos bien posicionados para co-crear una gran relación con los extraordinarios beneficios de una vida plena en cooperación y amor.

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