Aunque no siempre es fácil, aceptar el pasado de tu pareja es parte de cualquier relación. Ya sea que te preocupen sus relaciones pasadas o los errores que haya cometido, intenta mantener la objetividad.
Recuerda que todos tenemos un pasado difícil y no puedes borrarlo. Concéntrate en cómo te trata tu pareja en el presente y trabaja en desarrollar una relación de confianza.
1. Manejo de tus emociones.
Observa cuándo tienes pensamientos intrusivos. Aprende a reconocer los pensamientos obsesivos, en blanco y negro, y date cuenta de cuándo sacas conclusiones precipitadas.
Una cosa es pensar en el pasado de tu pareja o sentir emociones al respecto. Sin embargo, intenta identificar cuándo tus pensamientos se aceleran o si sacas de contexto un evento pasado.
Emociones como la ira, la tristeza y los celos son normales. Por ejemplo, es normal estar triste o llorar por algo malo que tu pareja hizo en el pasado. Si sientes celos o inseguridad por la ex pareja de tu pareja, está bien desahogarte con un ser querido.
2. Busca el consejo de un amigo o familiar de confianza.
Exprésate con un ser querido y pídele una nueva perspectiva. Puede ayudarte a determinar si el problema es solo una cuestión de tu percepción o un motivo legítimo de preocupación.
Confía en alguien objetivo y recuerda que cualquier cosa que digas puede influir en la opinión que esa persona tenga de tu pareja. Por ejemplo, supongamos que tus padres ya tienen dudas sobre tu pareja. Hablar con ellos sobre sus defectos podría empeorar su opinión.
3. Piensa en las cosas que has hecho en el pasado.
Ponte en el lugar de tu pareja. Recuerda que todos tenemos un pasado y que nadie es perfecto. Haz una lista mental de tus ex parejas, errores que has cometido y otros ejemplos comparables con lo que te molesta del pasado de tu ex.
Imagina que tu pareja cuestionara tus sentimientos por tu ex o te juzgara por un error que cometiste hace 10 años. Probablemente pensarías que es injusto que te juzgue por cosas que hiciste antes de conocerse.
4. Recuerda que no puedes cambiar el pasado.
Tu pareja no puede borrar el suyo, y no debes esperar que haga borrón y cuenta nueva. Todos traemos nuestro bagaje a una relación. Depende de ti decidir si puedes aceptarlo o no.
Está bien si necesitas tiempo para aceptar el pasado de tu pareja. Pero no es justo guardarle rencor ni sacarlo a relucir durante una pelea. Si hizo algo horrible y no puedes aceptarlo, es mejor terminar la relación que seguir dándole la lata.
5. No definas a tu pareja solo por sus errores pasados.
Considera quién es tu pareja ahora y cómo te trata en el presente. Intenta ver el panorama general y busca patrones más amplios en lugar de magnificar una sola acción. Pon las cosas en perspectiva y piensa en cómo te sentirías si tu pareja te juzgara por un solo error.
Digamos que tu pareja te contó que le fue infiel a uno de sus ex hace mucho tiempo y que todavía se siente fatal por ello. Eso no significa necesariamente que debas desconfiar de él o ella.
6. Expresa tus sentimientos con calma y respeto.
Evita mencionar algo de su pasado en medio de una discusión. Cuando ambos estén tranquilos y de buen humor, deben hablar. Dile que algo te ha estado molestando y que quieres ser honesto(a) al respecto.
Di algo como: «¿Podemos charlar? Siento mucha ansiedad desde que me contaste lo mucho que solías salir de fiesta. No digo que no puedas divertirte, pero ese estilo de vida no es para mí. ¿Crees que ya lo has superado?»
7. Escucha su versión de los hechos.
Dale el beneficio de la duda y deja que te de el contexto. Quizás te conto algo que hizo de pasada, pero no entendiste toda la historia. Evita sacar conclusiones precipitadas y trata de no hacer suposiciones sobre lo que pasa por tu cabeza.
Por ejemplo, no asumas que tu pareja todavía siente algo por su ex. En lugar de dejar que tus sospechas se agraven, di: «Sé que tú y tu ex estuvieron juntos mucho tiempo, y eso es bastante intimidante. Me hacen sentir inseguridad y no quiero parecer celoso(a), pero necesito saber que puedo confiar en ti».
8. Escucha, pero confía en tu instinto.
Recuerda que hay una diferencia entre una explicación y una excusa. Una cosa es que tu pareja ofrezca una explicación válida y contextualice algo de su pasado. Sin embargo, sigue tu instinto si crees que te está engañando.
Por ejemplo, supongamos que tu pareja tuvo un problema con las drogas o el alcohol. Explica cómo tomó medidas para abordar su adicción y que lleva mucho tiempo sobrio. En lugar de excusarse, sus palabras y acciones demuestran que el pasado ya es cosa del pasado.
9. Concéntrate en cómo te trata ahora.
Pregúntate si tu pareja te ha dado alguna razón para desconfiar. Evalúa tu relación racionalmente y piensa en cómo ha actuado tu pareja desde que están juntos. Cómo te trata en el presente es más importante que lo que podría haber hecho antes de conocerte.
10. Respeta la privacidad de tu pareja.
Nunca fisgonees entre sus cosas ni intentes leer sus mensajes o correos. Piensa en cómo te sentirías si invadiera tu privacidad. Si tienes motivos para no confiar, habla con él o ella sobre tus preocupaciones en lugar de fisgonear.
La desconfianza no tiene por qué estar relacionada con la infidelidad. Por ejemplo, supongamos que tu pareja bebía mucho o consumía drogas. Si la has visto bebiendo mucho o si de repente tiene cambios de humor, podrías desconfiar de ella cuando diga que eso ya pasó.
11. Habla con tu pareja sobre los comportamientos que te hacen desconfiar.
Elige un ambiente tranquilo para plantear tus preocupaciones. Piensa de antemano qué quieres decir y busca razones específicas por las que desconfías de tu pareja. Intenta no parecer que la estás acusando, pero hazle saber qué acciones en particular te preocupan.
Por ejemplo, dile: «Por favor, no sientas que te estoy atacando ni acusando de nada. Pero me dijiste que has tenido problemas de ira en el pasado y he notado que últimamente pierdes mucho los estribos. ¿Puedo ayudarte en algo? Quizás hablar te ayude a controlar tu ira»
12. Intenta que los recuerdos de sus ex parejas no te molesten, dentro de lo razonable.
Tener una foto de su ex pareja en la mesita de noche, por ejemplo, no es razonable. Sin embargo, no le des importancia a cada pequeño recordatorio de las relaciones pasadas de tu pareja. Que tu pareja conserve recuerdos no significa que siga obsesionada con su ex pareja.
Imagina que tu ex hizo un dibujo muy bonito del perro que tenían. Que se quede con el dibujo no significa que tu pareja siga loca por él o ella. Si su ex le regaló su taza favorita, usarla para tomar su café de la mañana no significa que desee seguir con él.
Recuerda, no puedes fingir que el pasado nunca ocurrió. Tu pareja puede sentir nostalgia, pero aun así estar comprometida contigo. Mientras te trate bien y ambos sean felices, no dejes que su pasado interfiera en tu relación.

