Las tasas de divorcio en la actualidad están en su punto más alto y en aumento. La gente decide separarse de la persona con la que prometió pasar el resto de su vida en un abrir y cerrar de ojos… Hace unos dias estaba hablando de cómo salvar un matrimonio con un señor mayor y me contó cómo él y su esposa había podido permanecer felizmente casados durante más de 60 años.
Me dijo: “Vengo de una época en la que si algo se rompía, no se tiraba simplemente. Lo arreglabas con consejos matrimoniales.
Su respuesta realmente me quedó grabado en la mente porque es verdad… Se ha vuelto tan normal en nuestra cultura simplemente pasar a lo siguiente a la primera señal de un desafío, y en realidad eso no siempre es inteligente. Sin duda, una pareja enfrentará problemas y parte de la idea de ser la pareja de alguien es trabajar para enfrentar estas cosas y salir aún más fuerte.
¡Eres plenamente consciente de esto y te gustaría saber cómo salvar un matrimonio para que ustedes dos puedan volver a ser felices juntos! Pues el día de hoy, hablaremos de algunas de las formas en que puede comenzar a cambiar las cosas para mejor. ¿Necesitas ayuda matrimonial? Te dare todos los consejos y reglas para que tu relación dure para siempre y no tengas que enfrentarte a una ruptura dolorosa.
Mejorar las cosas entre tu y tu cónyuge requerirá paciencia, determinación y sobre todo autocontrol. Ya sea que el problema sea la acumulación de pequeñas cosas que los hacen infelices a ambos, o algo fuerte que haya sucedido, puedes cambiar la situación. En la primera parte, exploraremos lo que está sucediendo y lo que sientes, y en la segunda sección, ¡te proporcionaré herramientas que comenzarán a mejorar la situación desde ahora!
Para salvar tu matrimonio debes saber por qué está fallando.
Tu matrimonio solía hacerte tan feliz… ¿Cuándo se puso tan mal? Parece que ustedes no pueden ponerse de acuerdo en nada, sienten una sensación de vacío en el estómago cada vez que están juntos. Tal vez incluso han comenzado a dormir por separado y te preguntas si salvar tu matrimonio será posible. Ten la seguridad de que la mayoría de los matrimonios se pueden salvar, pero la clave será comprender qué es lo que está fallando exactamente.
¡Comprender cuál es el problema será la única forma en que podrás encontrar las soluciones adecuadas para cambiar esto! A veces no es tan fácil identificar el problema como uno podría pensar. Salvar el matrimonio no solo está reservado para las parejas que se enfrentan a grandes problemas como una infidelidad o graves mentiras. Las cosas pueden deteriorarse lentamente con el tiempo y dejar a dos personas al borde del divorcio…
Lo más directo y efectivo que se puede hacer cuando se trata de salvar un matrimonio (¡o mantenerlo saludable!) es comunicarte. Es crucial en este momento que las conversaciones sean serias (¡y tranquilas!) con tu pareja para explorar lo que ambos quieren cambiar, lo que ambos necesitan y también para asegurarse de que ambos aún comparten los mismos objetivos.
¿Están dispuestos a darse una oportunidad? ¿Existen problemas ocultos o traumas no resueltos? Para que tengas una mejor idea de lo que puede dañar una relación más de lo que podrías pensar, estas son algunas de las cosas más comunes que se infiltran y dañan las relaciones.
1. ¿Cómo puedes salvar tu matrimonio si se ha vuelto aburrido?
Después de haber pasado años juntos, la etapa de la luna de miel se desvanece, y eso es perfectamente normal. El problema que suele surgir es que las parejas no hacen el esfuerzo necesario para que su conexión siga siendo emocionante, aunque sea “madura”. No se dedican tiempo el uno al otro, no se hacen sentir especiales y permiten que las cosas se vuelvan monótonas, aburridas e infelices. No te casaste para encontrar un compañero(a) de cuarto…
Si la Rutina es el problema, salvar un matrimonio fracasado no va a ser tan complicado porque todo lo que tienes que hacer es recuperar las cosas y actividades que te dieron alegría y emoción. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, pero con la comunicación adecuada y la perseverancia, ¡nada es imposible en el amor! Es importante pasar tiempo de calidad juntos para que puedan nutrir su vínculo.
2. ¿Cómo salvas tu matrimonio porque se han asfixiado el uno al otro?
Cuando dos personas pasan demasiado tiempo juntas y pierden la noción de sus propias vidas, la relación se desequilibra peligrosamente y puede situarlos a ambos en la posición de tener que tomar medidas para salvar el matrimonio. ¡A veces olvidamos la importancia de tener nuestras propias vidas! Una de las cosas más importantes que se deben hacer para mantener un matrimonio saludable (y también es uno de los elementos más descuidados) es asegurarte de nunca perderte a tí mismo.
Tu pareja se enamoró de ti por la persona que eres y debes asegurarte de continuar enfocándote en tus pasiones y trabajar para sentirte realizado(a). Ninguno de los dos quiere ni debe sentirse como un peso… Tu pareja debe estar a tu lado, no sobre tus hombros. Además, no pasar cada segundo juntos puede ayudar a que la pasión y la emoción regresen a tu matrimonio.
Puedes desarrollar tu vida social y hacer cosas con tus amistades que te hagan sentir más feliz. Tener al menos un poco de libertad enriquece sustancialmente tu relación. Recuerde, si te sientes más feliz en otros aspectos de tu vida, afectará tu estado de ánimo y comportamiento y puede facilitar los intercambios con tu pareja.
3. ¡Cómo salvar tu matrimonio cuando sus personalidades chocan!
Ya te digo, el orgullo puede ser una de las cosas más desagradables en un matrimonio. Se supone que son pareja; no competidores. Es totalmente normal que ustedes dos no estén de acuerdo en todo. Ustedes son seres humanos y tienen sus propias opiniones. El éxito de su relación dependerá de la forma en que expresen sus desacuerdos.
A veces veo personas que son tercas sin una buena razón y no se dan cuenta del terrible efecto que eso está teniendo en su matrimonio. Entonces, si el tema es importante no debe dejarse de lado; sino discutirlo en una conversación serena. Una vez más, aquí es donde entra en juego una comunicación adecuada.
Si siempre pelean por cosas pequeñas y nunca pueden llegar a un punto en común, y si el problema en cuestión no es un gran problema, siempre puedes dejarlo pasar. No estar de acuerdo con tu pareja no es motivo de pánico o de pensar en «¿Se puede querer separar de mi?» Las discusiones solo deben ser saludables, y con eso quiero decirte: tranquilas, serenas y respetuosas.
4. ¿Realmente vale la pena salvar tu matrimonio?
Salvar tu matrimonio no va a ser fácil, y es importante que entiendas esto. Tendrás que trabajar en ello todos los días y no se arreglará de la noche a la mañana. Si decides trabajar para restaurar tu relación, tu pareja tendrá que querer lo mismo. No llegarás a ninguna si solo tu trabajas en ello. Ambos tendrán que explorar la raíz del problema y encontrar soluciones juntos y, luego, implementar esas soluciones en su vida diaria.
A veces, no tienes la seguridad de si debes intentar hacer esto, por lo que debes tomarte un tiempo para sopesar los pros y los contras de salvar tu matrimonio. Como acabo de decirte, no va a ser fácil, así que si vas a hacerlo, tienes que hacerlo de todo corazón. De lo contrario, no avanzarás porque seguirás dudando. Estas son algunas de las cosas en las que debes pensar cuando te preguntes si deberías tratar de salvar tu matrimonio.
5. ¿Qué puedes hacer para salvar tu matrimonio? Considera lo siguiente:
Quizás no estés 100% convencido(a) de querer estar juntos, pero al mismo tiempo tampoco tienes la seguridad completa de querer separarte de tu pareja… Si tienes hijos, es especialmente importante pensar en las consecuencias de una separación. Los niños que crecen con padres felices no solo muestran signos significativos de mejores habilidades sociales, sino que también tienen sistemas inmunológicos más resistentes.
Tus hijos ven que tú y tu cónyuge son infelices y recuerda, les está sirviendo de ejemplo. Dicho esto, dos padres pueden ser perfectamente felices y dar un buen ejemplo a sus hijos, incluso si no están juntos, siempre y cuando se respeten el uno al otro. En cualquier caso, si no estás muy seguro(a) de lo que sientes por tu cónyuge, intenta imaginarlo teniendo intimidad con otra persona.
¿Qué sientes? Si no sientes nada en absoluto, es posible que debes seguir adelante. Si por el contrario sientes una oleada de emociones, entonces es hora de pensar en cómo salvar tu matrimonio. ¿Es posible que tu y tu pareja estén destinados a ser buenos amigos? Esto sucede con mucha frecuencia, y no es el fin del mundo. De hecho, si necesitan separarse, probablemente esta sea la situación más fácil.
También te invito a analisar lo que te molesta y dar un paso atrás para que ganes algo de perspectiva. Es importante comprender que la persona perfecta no existe, el matrimonio es un trabajo duro y todas las relaciones enfrentan desafíos. Depende de ti medir la gravedad de la situación. ¿El problema, es que no compartes intereses comunes con tu pareja, o sientes que no hay respeto e insatisfacción?… Preguntate.

